Erotismo

Ante todo, la palabra nos llega del griego ‘eros’ que significa amor unido al deseo sexual/sensual, y lo diferenciaban del ‘ágape’, que significaba un amor solidario/romántico.

En español la palabra conlleva una clara referencia a la sensualidad, la sexualidad y la capacidad de atracción entre ambos sexos, pero culturalmente también representa a la picardía, en algo a la lujuria y/o a la pornografía.

El erotismo es una actitud, un comportamiento cultural, que puede estar más o menos orientado hacia la intencionalidad de alcanzar una relación sexual, por lo que va más allá que la sensualidad.  El grado o tipo de erotismo del que se hable depende de una apreciación personal, pudiendo ser más o menos ‘pervertido’ y hasta obsceno.

Así, se podría entender una cierta dicotomía entre el amor erótico y el amor romántico, verdadera en algunos aspectos, pero con una raíz común en el erotismo, en donde ambas expresiones se complementan.  Es así que en toda relación de pareja que se base en el amor, este se combina con la atracción física y sexual.

Existe el erotismo con fijación de la libido en los objetos o en determinadas partes del cuerpo, lo que se denomina fetichismo.

Todos los aspectos y variedades del erotismo han permeado intensamente las expresiones artísticas y hasta religiosas a lo largo de la historia.