Enfermedades de transmisión sexual (ETS)

Clamidia:

Son un grupo de pequeñas bacterias que se comportan como parásitos y que a menudo evitan nuestro sistema inmunológico.  Se registran al año alrededor de 3 millones de infecciones en hombres y mujeres, siendo de las ETS más comunes.

En las mujeres, la infección genital por estas bacterias puede ser asintomática (4 de cada 4 mujeres) mientras produce daños internos con complicaciones futuras en la fertilidad inflamado el cuello uterino.  Si la mujer no se lo trata y continúa con el embarazo, puede provocar un nacimiento prematuro.

Gonorrea:

Provocada por otra bacteria, la Neisseria gonorrhoeae, que se transmite durante el acto sexual, en el parto o por el uso de algún objeto íntimo de otra persona que esté infectada.

La infección ataca la uretra y endocérvix, la vulva y la vagina.  También invade zonas no genitales como el recto, la faringe y la conjuntiva de los ojos.

Los síntomas en los hombres aparecen varios días después de infectarse y lo más frecuente es la aparición de una secreción mucosa y blanquecina o amarillenta por la uretra.  También es posible que presente inflamación de testículos o dolor al orinar.

En la mujer suele ser asintomática, aunque pueden aparecer una secreción vaginal, molestias al orinar.

Daños graves: Tanto hombres como mujeres pueden quedar estériles por daño a los órganos reproductores.  La infección de la madre durante el embarazo puede causarle ceguera al hijo.

Combate: La bacteria es sensible a muchos antibióticos aunque puede desarrollar resistencia, por ejemplo a la penicilina.  Sin embargo, medicamentos de última generación como el Ceftriaxona son indicados y administrados por vía intramuscular tanto al infectado como a sus parejas sexuales.

Herpes genital (o Herpes simple):

Es una infección inflamatoria viral que produce lesiones en la piel, afectando cara, labios, boca y la parte superior del cuerpo.  Otra variación del virus afecta la parte inferior y los genitales.  Los dos tipos distintos son transmisibles por vía sexual, aunque no únicamente.  Los efectos de la infección se hacen visibles después de muchos años e haber contraído el virus.

No existe cura para el herpes siendo sólo posible manejar sus síntomas, ya que el virus permanece en el organismo en forma inactiva hasta que reaparece.   La correcta higiene de todas esas partes del cuerpo es fundamental, y la abstención del contacto con áreas donde se vean erupciones cutáneas.

Sifilis:

Es una bacteria que infecta por vía sexual. Forma en la piel los llamados “chancros”, que son las lesiones primarias indoloras provocadas por esta bacteria en el punto de entrada de la misma al organismo. Al contacto con esa zona se produce el contagio, practicando sexo oral sin protección (debido al contacto con los chancros de la boca, del pene o la vulva) y también se transmite de la madre al hijo a través de la placenta. El bebe puede desarrollar sordera y/o ceguera por esto, entre otras graves consecuencias, como malformaciones y problemas mentales.

NO se contagia por el uso cotidiano de elementos de higiene, como inodoros o toallas. Después de cuatro años, la persona infectada no puede transmitir más la bacteria en una relación sexual.

Entre el hombre y la mujer, es más probable el contagio del hombre, y es muy alto el riesgo en relaciones homosexuales masculinas.

Los síntomas al principio pueden confundirse con los de otras dolencias, lo que hace difícil de diagnosticar sin tener la información necesaria sobre el individuo.
La gran mayoría de las mujeres no saben que están infectadas debido a que la abertura inicial, el chancro, se forma por lo general al interior del cuello uterino y desde allí invade poco a poco todos los órganos y tejidos del cuerpo.
En los varones suelen aparecer en el pene o dentro de los testículos, pero también en el recto, la boca o por fuera de los genitales.
La siguiente etapa comienza después un tiempo más o menos largo de que el “chancro” desapareció. El cuerpo se cubre en algunas de sus zonas (palmas de las manos, pies, espalda, pecho o cara) de ronchas rosadas indoloras (‘clavos sifílicos’) acompañados de fiebre, dolor de garganta y articulaciones, entre otros síntomas. El simple hecho de darle la mano a alguien infectado, en caso de que la mano sana tenga alguna micro herida, corre con altas chances de producir un contagio.
La fase final es la más seria en cuanto a daños. Se ataca el sistema nervioso o cualquier órgano. Trastornos oculares, problemas al corazón, lesiones cerebrales o en la médula espinal, entre otros.

Esta enfermedad infecciosa hoy se cura con Penicilina en cualquiera de sus tres etapas y suele no dejar secuelas físicas. Sin embargo, algunas personas que se han curado de los síntomas todavía pueden contagiar.

Tricomoniasis

Es una infección que ataca el aparato urogenital de hombres y mujeres que sse transmite por vía sexual. En la mujer origina sensación de ardor al orinar y en ambos sexos irrita mucho la vejiga.
Es muy común que no se presenten síntomas pero en caso positivo, en la mujer son bastante notorios debido al cambio del flujo vaginal a un color verdoso y con mucho olor, además de picazón y enrojecimiento de vulva y vagina. En el hombre se presentan la picazón y ardor.
Según los estudios, la mayoría de los hombres infectados expulsan naturalmente el parásito resultante de la infección en más o menos 15 días. En cambio las mujeres necesitan tratamiento para que suceda lo mismo.
Vaginosis bacteriana:
Es normal la presencia de muchos microorganismos en la vagina, unos que controlan la dispersión y reproducción de los que son inconvenientes. Por alguna razón que no se conoce en detalle, en determinado momento aumentan esos microorganismos que son dañinos. Por tal razón es que ésta no es específicamente una ETS.
Sucede en mujeres jóvenes y de mediana edad, mayormente al tener relaciones con una pareja nueva, siendo notorio el descenso de aparición cuando se usa condón.

Virus del papiloma humano:

Es de las ETS más comunes, y representa a un grupo de hasta más de cien tipos de virus distintos y significan un probable riesgo oncológico (la infección con estos virus es la causa principal del cáncer cervical, aunque sucede en mínima cantidad de casos).
En mujeres jóvenes la mayoría de las infecciones tienen poca importancia y son temporales, desapareciendo al año sin mostrar síntomas.
El ‘papanicolau’ es el método utilizado para su diagnóstico, que busca en un examen cervical la aparición de anomalías en la piel (verrugas) y en su caso, la eliminación de células cancerosas es de fácil aplicación. También existen vacunas que previenen la infección. Evidentemente el acceso a estos análisis depende de la calidad de los distintitos sistemas de salud de cada país.

VIH – Sida:

Descubierto en 1983 es sin duda la ETS más reciente y más conocida por la gente en el mundo, con un gran impacto social. El VIH causante del síndrome de inmunodeficiencia adquirida, SIDA. El virus ingresa al organismo y penetra otras células modificando la información genética en el interior de ellas y provocando así la multiplicación del virus por el organismo. Con el desarrollo del SIDA el cuerpo va perdiendo su capacidad de auto defensa para el resto de las enfermedades, por lo que uno, estricto sensu no muere de Sida.
Sólo se transmite por el contacto directo de fluidos corporales con alta concentración del virus (saliva, lágrimas, orina, semen, líquido pre seminal, fluidos vaginales, líquido amniótico, leche materna, sangre y líquido cefalorraquídeo). En el acto sexual se produce por contacto de tales secreciones con la mucosa genital, rectal y hasta oral de la otra persona. Fuera del contagio sexual se da por compartir jeringas infectadas y hasta en servicios higiénicos en países pobres, por transfusiones de sangre infectada. La actividad de tatuar o colocar piercings son riesgosas si no se tiene en cuenta la correcta higiene y el descarte de elementos.
El uso sistemático de condón, de hombre, de mujer o unisex, es el método más seguro para evitar la infección.